El amor verdadero no duele: creencias tóxicas sobre el amor

El amor verdadero no duele: creencias tóxicas sobre el amor

Las creencias tóxicas sobre el amor van de la mano con el sufrimiento en las relaciones. Si sientes que das mucho, que te entregas mucho y que por lo general las “personas te hacen daño” seguramente estés atrapada bajo estas creencias.

Puede ser que des por hecho que en las relaciones se sufre, que son difíciles y que hay que “luchar”, y no dudo que no sea tu experiencia. Sin embargo, hoy te invito a parar y reflexionemos sobre estas creencias.

Construcciones mentales

 

Empecemos por el principio: ¿qué es una creencia tóxica sobre el amor?

Verás, una creencia es “el estado de la mente en el que un individuo supone verdadero el conocimiento o la experiencia que tiene acerca de un suceso o cosa” (Wikipedia).

Por lo general pensamos que lo que pensamos es la realidad. Lo que no nos damos cuenta es que lo que pensamos son ideas, pensamientos y construcciones mentales que hemos ido absorbiendo de nuestro entorno (cultura y familia)

Esto quiere decir que lo que pensamos no es lo que es.

Si es la primera vez que escuchas esto puede sonarte muy loco. Sin embargo, es uno de los primeros pasos que tenemos que dar para salir de las creencias tóxicas sobre el amor: cuestionar las creencias sobre ti misma, sobre las relaciones y sobre el mundo que te acompañan y que están creando la realidad que estás ahora mismo viviendo.

Creencias tóxicas sobre el amor

 

Dime si alguna vez has oído (o dicho) alguna de estas frases:

  • “El amor es lo más importante en la vida. Sin amor una no puede ser realmente feliz”
  • “El amor de verdad, es el amor incondicional. Este amor lo da todo, no pone límites ni condiciones. Este el verdadero amor.”
  • “Amar de verdad es dar sin esperar nada a cambio”
  • “Las relaciones (de pareja/en general) son difíciles, hay que luchar y sacrificarse”
  • “Mi amor, paciencia y esfuerzo va a cambiarle, o va a cambiar la relación”
  • “Quien bien te quiere te hará llorar”
  • “Si no encuentras pareja antes de los 40 te quedas soltera de por vida”
  • “Si no siente celos, es que no me quiere”
  • “Un clavo saca otro clavo”
  • “En el amor hay que aguantar para que funcione”
  • “No puedo dejarle por que le quiero”
  • “Si cambio igual así me quiere”
  • “Es mejor estar mal acompañado que solo”

Estas afirmaciones son fantasías que se instalan en lo más profundo de nuestro inconsciente: somos programados por la cultura en la que vivimos para desarrollar vínculos de dependencia  que nos vuelve por lo tanto controlables y manipulables.

Los modelos de relaciones que promueve la cultura patriarcal son modelos de tipo competitivo, agresivo, luchón y guerrero. Y nos vende una idea del amor inmadura y fantasiosa en la que el bienestar personal depende siempre de algo del amor y la atención que me dispense el otrx..

Estas creencias que la cultura nos inocula se llaman los mitos del amor romántico y se refiere a los  modelos de conducta afectivos y relacionales (“amorosos”) que determinan qué “es amor” (y por tanto qué no es amor) y qué sentimientos tienen que sentirse, cómo, cuándo y con quién sí y con quién no.

El “amor” como lo entendemos hoy es una construcción social y el modelo del amor romántico se caracteriza por:

– El gusto por los amores imposibles o difíciles.

– Hiperidealización del amor y de la persona amada.

– La idea de que el amor es una pasión que hace sufrir.

– El verdadero amor es único y para toda la vida.

En este modelo de amor romántico cada género está programado y diseñado en unos roles fijos y estáticos. Si te fijas, a los hombres se les modela para ser independientes, seguros, agresivos, dinámicos, valientes, seductores, poco afectivos, protectores.

Por otro lado, estamos nosotras: diseñadas para responder a un modelo de mujeres inseguras, tiernas, pasivas, responsables y tranquilas, detallistas, sensibles, afectivas, sumisas, seducidas, cuidadoras.

¿De verdad que nosotras como mujeres no podemos ser independientes, valientes o poco afectivas? ¿De manera obligada tenemos que ser inseguras, tiernas y afectivas?

Cuando te haces consciente de esto, tu mente está preparada para ver las relaciones (también la nuestra con nosotras mismas) y las creencias tóxicas sobre el amor desde otra nueva perspectiva.

Diccionario de falsos mitos del amor romántico

 

Hay tantos mitos que promueven las creencias tóxicas sobre el amor que aquí tienes un pequeño recopilatorio para que puedas empezar a reflexionar sobre ellos.

Mito de la media naranja

Creencia de que existe una única pareja que tenemos predestinada.  

Mito del emparejamiento

La pareja heterosexual y la monogamia es lo natural y universal en todo tiempo y culturas.

Mito de la exclusividad

Sólo podemos amar o estar enamoradas de una persona.

Mito de la fidelidad

El deseo romántico y erótico se satisfacen exclusivamente en la propia pareja.

Mito de los celos

Los celos son un signo de amor e incluso un requisito de un verdadero amor.

Mito de la equivalencia

El “amor” (sentimiento) y el “enamoramiento” (estado más o menos duradero) son equivalentes, y que por tanto, si una persona deja de estar enamorada es que ya no ama a su pareja y por tanto es mejor abandonar la relación.

Mito de la omnipotencia

El amor “todo lo puede” y por tanto si hay verdadero amor no deben influir los obstáculos externos o internos sobre la pareja, y es suficiente con el amor para solucionar todos los problemas.

Mito del libre albedrío

Nuestros sentimientos amorosos son absolutamente íntimos, libre y propios y no están influidos por factores socio-biológicos-culturales ajenos a nuestra voluntad y conciencia.

Mito del matrimonio y de la convivencia

El amor debe conducir a la unión estable de la pareja y constituirse en matrimonio o en un núcleo de convivencia.

Mito de la pasión eterna o de la perdurabilidad

El amor romántico es para toda la vida y la pasión de los primeros meses de una relación puede y debe perdurar tras años de convivencia.


Mito del sacrificio

O creencia de que el amor verdadero supone sacrificio.

Ideas sobre que hay que ser compresiva, empática y que “hay que tragar”  en una relación nos expone a justificar y defender posibles violencias y maltratos en la pareja

Estos mitos y creencias son expresados a través de la familia, el núcleo en el que crecemos y dónde aprendemos a relacionarnos.

De hecho, los modelos de relación que hemos visto en casa, entre nuestros cuidadores, es fundamental para comprender nuestra manera de pensar, sentir y vivir el amor.

Por lo general  mi connstrucción/ “idea” del amor se crea en función de las dinámicas relacionales que he visto y he vivido en mi familia de origen y en mis primeras figuras de apego.

Para desactivar el Patrón de Dependencia Emocional es vital que me dé cuenta que estoy repitiendo unos esquemas disfuncionales. Esquemas en los que prefiero dejar mi piel y mi energía en demandarle y exigirle al otro que se haga cargo de mí y de la relación, antes que abrazar mis roturas internas y mi vulnerabilidad.

Mientras sigas poniendo fuerza y energía en evitar sentir y encontrarte con tu dolor, en esa medida seguirás sufriendo en tus relaciones y en tu vida.

Si quieres empezar a crear un mapa que te ayude a liberarte de las creencias tóxicas sobre el amor y te permita sentir la libertad de disfrutar de tus relaciones, puedes contar conmigo. Te acompaño de la mano en tu trayecto y te apoyo para que salgas del hechizo. Aquí tienes toda la información.

¿Con cuántas creencias tóxicas sobre el amor te has encontrado a lo largo de tu camino? ¿Te identificas con alguna de ellas?

 

Me llamo Natalie Idoeta y ayudo a mujeres que “sufren por amor” a desactivar y reprogramar el patrón de dependencia emocional y a crear la vida que desean. Puedes descargar mi ebook gratis aquí.

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